Como se pierde en misteriosos ecos
el lejano tañer de una campana;
cual se extingue con pálidos reflejos
la luz agonizante en una lámpara
así se desvanece en tu recuerdo,
así muere en mi alma
aquel amor que yo creía eterno,
y que tal vez mañana,
si pienso en él, exclamé: ¡pobre insecto,
te has ahogado en el fondo de una lágrima!...
lunes, 14 de junio de 2010
30 de junio de 2010 a las 6:41
Qué bonita es la poesia.
Lo haces muy bien lo del blog.
Te felicito: FELICIDADES.
Pasatelo bien esta noche en la función.
Publicame una entrada en mi blog. Gracias guapa.
BESOS, María.